_
Cuadernarios
__
_
__
_
Cuadernario
5
(2006)
_
Poeta:
Nela Rio
_
Artista:
Edith
Goel
_
Traductora:
Elizabeth
Gamble Miller
_
Crítica:
Edith
Jonsson-Devillers
_
|
_
NACIMIENTO
DE MUJER
Edith Goel
|
_
LA NOCHE
DE LAS MIL AGUJAS
Nela Rio
_
Esta mujer
nació de sí misma.
Construyó
su espacio y su tiempo.
_
Se concibió
después de una larga noche
de fuegos
inhumanos. Espectral.
La noche de
las mil agujas.
Sonidos enajenados.
Caos.
La vida que
le habían fabricado
minuciosamente
incinerada.
_
Urgió
al olvido derribar llanos
sacudiendo
rocas.
Invocando
derechos
paró
al viento con voz que duerme límites.
Quitó
de entre las ráfagas las cenizas condenadas.
Le insufló
el aliento sin prisa.
Se dio a luz
en la vigilia.
_
Vio pies,
muslos, pubis, vientre, pechos.
Intuyó
sus ojos y rescató su pensamiento.
_
Contempló
su entorno.
Cuerpo. Definición
del tiempo. Conciencia vital,
espacio que
invalida la invasión.
Caminando
hacia sí misma, entró al mundo.
_
|
_
THE NIGHT
OF THE THOUSAND NEEDLES
Elizabeth
Gamble Miller
_
This woman
gave birth to herself,
constructed
her time and her space.
_
She created
her life through a long night
of ethereal
fires. Ghostly.
The night
of the thousand needles.
Estranged
sounds. Chaos.
The life they
designed for her
meticulously
incinerated.
_
She urged
memory loss to destroy plains
by shaking
boulders.
Invoking rights,
with a voice
that smothers limits,
she stopped
the wind,
pulled from
the violent gusts the condemned ashes,
slowly filled
them with breath,
and gave herself
life through the vigil.
_
Seeing feet,
thighs, pubis, womb, breasts,
she imagined
her eyes and rescued her thought.
_
She gazed
at her surroundings.
Body. Definition
of time. Vital consciousness,
space that
invalidates invasion.
By walking
toward herself, she entered the world.
_
|
__
GÉNESIS
Y PODERÍO DE LA MUJER MITOLÓGICA EN "LA NOCHE DE LAS MIL
AGUJAS"
Edith Jonsson-Devillers
_
Se trata aquí
de un poema sobre la gestación de una mujer, claramente indicada
en el primer verso, " Esta mujer nació de sí misma", pero
la paradoja es que esta mujer no tiene genitores. Uno piensa inmediatamente
en los grandes mitos de la creación, en una divinidad femenina que,
tal el uroboros, la serpiente que se muerde la cola, se engendra sin necesidad
de una intervención exterior. El carácter sobrenatural está
confirmado por el segundo verso: "Construyó su espacio y su tiempo",
ya que el espacio y el tiempo están a sus órdenes.
_
En la estrofa
siguiente viene el relato del parto, que es también mítico.
La concepción se hace fuera de lo humano: "una larga noche / de
fuegos inhumanos". Una sensación de pavor está introducida
con la palabra "Espectral", ya que los espectros espantan. Nos alejamos
de lo divino para ir hacia lo diabólico: la noche está herida
de "mil agujas", oímos "sonidos enajenados", y en lugar del orden
reina el caos. Al mismo tiempo, "La vida que le habían fabricado"
está "minuciosamente incinerada". Notemos al paso el uso del giro
indefinido por medio del plural, "que le habían fabricado".
La identidad de "ellos" permanece incógnita, pero se entiende que
son fuerzas hostiles y malignas. Esta vida de la mujer-diosa se extingue,
pero quedan sus cenizas.
_
En la tercera
estrofa se produce el nacimiento, y éste es también fabuloso.
La mujer mítica manda al olvido "derribar llanos / sacudiendo rocas",
y ordena al viento detenerse, bajo el sello de la legitimidad: "Invocando
derechos". ¿Es esto una reivindicación de sus poderes, o
reclama ella el derecho de ser mujer, y de tener dominio sobre los límites?
Alcanzar los límites por medio de la palabra femenina es un tema
grato para la autora, quién nos hablaba en su otro gran poema, "Traspasar
la interrogación de los limites" de "Nadar o volar en el mar o el
espacio / hasta llegar a ver la aurora boreal". Vemos aquí el aspecto
heroico de la mujer. Ella arrancó sus cenizas a las ráfagas
de viento, y ella, con completo dominio de sí misma, "les insufló
su aliento sin prisa". Tal un fénix legendario, o un nuevo Quetzalcóatl
purificado por el fuego y su bajada a los infiernos, se da ella misma una
nueva vida: "Se dio a luz en la vigilia". Es importante notar que ella
cumple este acto en pleno conocimiento y conciencia, porque la vigilia
es lo opuesto del sueño, es decir de la inconsciencia. Pertenece
así en al mundo masculino de los héroes, como estos caballeros
de antaño que pasaban la noche velando y rezando antes de ser solemnemente
armados.
_
El alumbramiento
se produce al revés de un parto humano, ya que en lugar de la cabeza,
son los pies que salen primero, y luego el resto del cuerpo. Las partes
femeninas: pubis, vientre y pechos, son privilegiados en comparación
con los brazos y las manos que no son designados. Los ojos también
son el objeto se una atención especial, ella "intuyó sus
ojos". No estamos aquí en el mundo masculino de la lógica,
sino en el universo infinitamente más delicado y sensitivo de la
mujer intuitiva. Ésta continúa su labor liberando su "pensamiento",
esta abstracción, y no concretamente el cerebro o la cabeza. No
se trata aquí de dominar con hechos y comportamientos, sino con
la visión, la inteligencia, lo que le querían quitar tal
vez previamente en la vida incinerada que le habían fabricado.
_
Cuando contempla
su entorno, en la última estrofa, la mujer ve su cuerpo, pero también
el tiempo, la conciencia vital, el espacio que se volvió libertad,
ya que la invasión está invalidada, o anulada, es decir que
no existe más. La paronomasia "que invalida la invasión"
es el recurso retórico utilizado para llamar la atención
sobre el sentido de este verso. Finalmente, al caminar no hacia lo exterior,
sino hacia sí misma, nace: "Caminando hacia sí misma, entró
al mundo". El acto de crear no es pasivo, como lo es en el caso de un niño
que viene al mundo, sino activo y deliberado. El hecho de entrar al mundo,
de nacer, cuando entra en sí misma demuestra una vez más
su omnipotencia y su omnipresencia. Sólo lo divino existe en todas
partes. Su ubicuidad, su autoridad, su dominio sobre la materia y el mundo,
su carácter ambivalente de mujer femenina y masculina a la vez,
hacen de ella una Gran Diosa.
_
No es la primera
vez que la autora juega con estas imágenes. Ya en una de sus primeras
obras:_Aquella
luz, la que estremece,_hablaba
de una génesis en términos míticos. Esta complacencia
con lo grandioso y lo sobrenatural en la mujer, su deseo de rechazar los
límites del tiempo y del espacio, también evidenciados en
este poema, su poderío sobre los elementos, que infunde un temor
sagrado, su gestación en pleno dominio de sí misma y su triunfante
entrada al mundo confieren al feminismo de Nela Rio un tono épico
y liberador.
_
|
|